Comunidades religiosas nos ayudan a repartir ilusión

Comunidades religiosas nos ayudan a repartir ilusión

Las Hermanas Carmelitas Teresianas están presentes en más de 23 países, entre ellos Paraguay donde el trabajo infantil aleja a los niños de la escuela, especialmente en las zonas rurales. Allí dirigen varios centros distribuidos por todo el país. Cuentan con seis en el distrito de Paso Yobai, situado a 260 kilómetros de la capital, uno en Pirayú, y tienen escuelas en cada una de las comunidades de la etnia Mbya, donde dan apoyo a los niños indígenas.

Con el fin de motivar a los pequeños y que no abandonen su educación, cada año les enviamos juguetes para que miles de niños paraguayos disfruten de ellos en las aulas. Además cada edición nos solicitan juguetes para repartirlos también entre los niños que viven en otras zonas y barrios pobres del país.

Nuestra colaboración con esta comunidad religiosa es siempre muy gratificante. Llevamos muchos años trabajando con ella y con cada entrega hemos conseguido que disminuya la deserción escolar porque el juguete supone un gran estímulo para los pequeños. 


Sor María Guillén en una de sus última entregas en Paraguay