Jugar al aire libre

Jugar al aire libre

El verano es el momento propicio para que los niños redescubran los juegos al aire libre. La sombra de los árboles invita a bajar al parque, o a probar con juegos de agua en la piscina. La naturaleza ofrece un conocimiento del mundo que estimulará las capacidades, percepciones e imaginación de los niños.

Cualquier excusa es buena para recrearse. Las vacaciones en el pueblo o en la playa permiten a los más pequeños jugar con el balón y la comba. A los beneficios propios del juego se sumará el ejercicio físico que realizan y los beneficios de la luz del sol. Ya que su acción es necesaria para que su piel sintetice vitamina D, que hace, entre otras cosas, que sus huesos asimilen el calcio que precisan.

El juego es educación y es salud. Por eso en la Campaña hemos dotado cientos de espacios recreativos al aire libre a lo largo de nuestras XVII ediciones. Columpios, balancines, casitas y toboganes enviados a las ONGS que trabajan en el terreno.

Desde las escuelas y hospitales donde se instalaron estos objetos han invitado a niños de todo el mundo a disfrutar del juego al aire libre. Siempre acompañados por sus balones, camiones y muñecas. Seguimos trabajando para poder dotar muchas más, gracias a tu ayuda.